La macabra verdad del asesinato de la cirujana del Hospital de La Princesa

Surgen nuevos detalles de la investigación del asesinato de la cirujana del Hospital de La Princesa. La especialista Pilar Cardeñoso Payo fue masacrada presuntamente por su pareja Tomás J.R. Se trata de un hombre natural de Ibi, Alicante, que esa misma noche también amenazó a su expareja.

De acuerdo con la mujer, que no fue identificada, Tomás le escribió por WhatsApp y le prometió matarla a ella y a sus dos hijos. Lo impresionante es que los menores también eran suyos.

Los detalles del asesinato de la cirujana del Hospital de La Princesa

La ciudadana tomó precauciones y fue a denunciarlo ante la Guardia Civil y salió de allí con ‘protección extrema’. El mensaje en su aplicación de mensajería fue estremecedor:

“Voy a quitarte lo que más quieres, sabes que no tengo nada que perder”, le escribió.

La cirujana madrileña fue la que, al final, terminó muerta pues vivía con Tomás desde hacía un par de años. La noche del 15 de agosto Pilar fue asesinada a golpes y puñaladas por el hombre enloquecido.

Se pensó que el asesino de Pilar era un anestesiólogo pero resultó ser un operador de grúas. Era una de las tantas ocupaciones que Tomás había desempeñado en su «desordenada» vida.

Rompió su relación con su exmujer en 2016, tras un largo historial de incidentes. Tras la ruptura, empezó a salir con Pilar a finales de 2017. Ya no compartía con la madre de sus dos hijos, pero le seguía profiriendo amenazas e insultos de forma sistemática. Esto, aunque de puertas hacia afuera aseguraba que no. Que estaba enamorado de Pilar, su nueva pareja.

Testigos aseguraron que el presunto asesino era un tipo con pocos amigos y escasas habilidades sociales. El hombre maltrató de forma sistemática a su exmujer, y después a su actual pareja, a la que supuestamente terminó matando.

La masacre de Pilar Cardeñoso

La principal hipótesis es que la noche del jueves, Tomás asesinó a Pilar Cardeñoso. Aunque ya la había agredido, esta vez le propinó una tremenda golpiza en su domicilio del barrio de Tetuán y luego la remató provocándole varios cortes letales con un arma blanca.

Después de matarla, se puso en contacto con uno de sus pocos amigos para pedirle que le ayudase a deshacerse del cadáver. Primero le llamó por teléfono, fuera de sí, confesando que había matado a Pilar y que necesitaba ayuda. Ante la estupefacción de su amigo, Tomás optó por mandarle fotos del cadáver por WhatsApp.

Las autoridades derrumbaron la puerta del apartamento de Pilar y la encontraron muerta.

Fue esta llamada la que puso en alerta a la Policía. Investigaron entonces los agentes y se dieron cuenta de que en noviembre del año pasado, Tomás ya había protagonizado una agresión contra Pilar, pero que ella, al final, se echó atrás.

Los agentes de la Policía Nacional llegaron al piso y se encontraron la dantesca escena: yacía Pilar con numerosas contusiones y cortes por todo el cuerpo. Uno más grande en el cuello fue el que la mató. El presunto asesino se encuentra en busca y captura desde entonces.

Fuente: El Español

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