Venezuela enfrenta a China por un boleto a la siguiente ronda del Mundial

China, la anfitriona del torneo -y, como tal, cabeza del Grupo A-, llega al encuentro con el imperativo de ganar ante su público, que abarrotó y alborotó una vez más con su estruendo el pabellón Wukesong de Pekín en su partido del lunes ante Polonia, en el que el cuadro europeo se hizo con la victoria en la prórroga.

De poco sirvieron, las buenas actuaciones del veterano ex NBA Yi Jianlian (24 puntos, 8 rebotes), de Wang Zhelin (10 puntos, 9 rebotes, 1 tapón) o de Zhou Qi (10 puntos, 7 rebotes), ante la destreza, la calidad y la intuición del polaco Mateusz Ponitka, camino de convertirse en una de las estrellas del torneo.

Por su parte, Venezuela llega al duelo con una progresión clara de menos a más, y pareció un equipo distinto ante Costa de Marfil de lo que fue ante Polonia. Los nervios y la ansiedad del debut se tornaron en paciencia y frialdad durante la mayor parte del juego.

El base Heissler Guillent comandó el ataque venezolano ante los marfileños, en un partido en el que estuvo en estado de gracia (se alzó con el premio de mejor jugador del encuentro): anotó 31 puntos, repartió 7 asistencias y “cazó” 2 rebotes.

Esa mayor precisión en ataque vino acompañada de una mayor concentración defensiva, por la cual pasan también las opciones de victoria de Venezuela ante el equipo chino.

Con información de EFE

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