La insólita “adicción” de Rod Stewart que nada tiene que ver con la música

Rod-Stewart-by-Rankin

Tras 26 años de arduo trabajo, el músico Rod Stewart dio por terminada su obra más compleja, que no es un disco ni álbum conceptual ni una ópera rock. Se trata de una auténtica ciudad en miniatura, en torno al ferrocarril, es decir, ferromodelismo.

El hobby fue ascendido de categoría por el artista: ““Cuando empiezo algo creativo como esto, tengo que dar un 110% de mí. Para mí es adictivo. Empecé, así que solo tuve que terminar”, explicó Stewart a Railway Modeller. Se trata de una miniatura de 38 metros de largo por 8 de ancho. El diseño está inspirado en recuerdos de su infancia.

Sin-título-1

Una curiosidad: el músico trabajó mucho en hoteles, durante las tradicionales giras de un artista: “Se lo decíamos con antelación y eran realmente complacientes, sacaban las camas de las habitaciones y proporcionaban ventiladores para mejorar la circulación de aire y la ventilación”.

Stewart contó que su “adicción” comenzó de niño, a los ocho, nueve años, de vacaciones familiares en Bognor Regis. Rod vio una vidriera con un tren eléctrico en miniatura “maravilloso” , y así fue que pidió un juguete a su padre, que aseguraba que “todo hombre necesita un pasatiempo”. Hoy, mil años después, a los 74 años, Rod cuenta con una fortuna de más de 200 millones de dólares, una carrera impactante en su haber y una adicción que crece con el correr de los años: el ferromodelismo.

EJGvO3DXkAMif26

Editor