Australia propone reconocimiento facial para acceder a la pornografía online

Hoy en día resulta muy sencillo para cualquier persona menor de edad entrar en páginas web para adultos o contenido pornográfico. Con el propósito de limitar este acceso, el ejecutivo australiano quiere valerse de la tecnología de escáner facial. Aunque por el momento la ley australiana no prohíbe que los menores de edad vean porno, el Gobierno considera medidas para que los usuarios demuestren su edad con el fin de visionar esta clase de material explícito.

Según informan desde Panda Security, la propuesta del departamento del Interior se basa en que pueda compararse la cara de cada internauta con la imagen previamente recopilada en su correspondiente documento de identidad. Por el momento se desconocen los métodos para enviar imágenes al comienzo de cada sesión. La idea genera controversia, ya que muchos ven esta tecnología como una vulneración de la privacidad y la intimidad de los usuarios, aunque otros creen que resultaría eficiente para contribuir a la seguridad pública, ya que otros países emplean esta IA para identificar a sospechosos captados por cámaras de vigilancia.

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Hasta ahora se han presentado dos propuestas, ambas todavía al inicio de su etapa parlamentaria, para que se identifiquen online las personas que quieran acceder, en un caso, a la pornografía, y en otro, a los juegos de azar. Para su implantación también debería aprobarse la creación de una base de datos central que pudiera ser usada para la comparación facial.

En la propuesta presentada ante la comisión parlamentaria los impulsores remiten a una propuesta similar presentada aunque abandonada en Reino Unido cuyo fin era exigir los proveedores de pornografía online la verificación de la mayoría de edad de sus usuarios. Este plan, sobre el que también pesaron muchas acusaciones en torno a la privacidad, se mostró repleto de lagunas técnicas que facilitaron a los usuarios la burla de la verificación.

En lugar de la iniciativa británica, que exigía mostrar documentos de identidad tradicionales o tarjetas verificadas adquiridas en comercios minoristas para acceder a servicios de terceros, el proyecto australiano contempla valerse de una serie de herramientas de comparación de identidad.

Fuente | Panda Security

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